Claude Monet, uno de los creadores del impresionismo

Anuncios publicitarios
Anuncios publicitarios

Claude Monet – El padre del impresionismo

Oscar Claude Monet (1840 – 1926) Nacido en París, en el seno de una familia de clase media, pronto tuvo que mudarse hacía la zona costera junto a su familia al puerto de El Havre, lugar donde vivía su tío que dio trabajo a su padre.

En esta ciudad fue donde comenzó los estudios y se formó como persona. Durante su adolescencia, Monet se comenzó sus clases de dibujo en la escuela, y se hizo popular entre sus compañeros por las caricaturas que les realizaba a los profesores.

Con el tiempo, comenzó a exponer sus caricaturas en una tienda local junto a otro artista local, Boudin, el que más adelante le dio la idea de dibujar paisajes. Poco a poco se fue haciendo famoso en el pueblo y comenzó a realizar caricaturas por encargo a diferentes personas de la ciudad, ese dinero fue siendo administrado por su tía y llegó a conseguir la increíble cifra de 2 mil francos en pocos años.

Después de la muerte de su madre, la tía tomó las riendas de su educación, así como el padre, después de la muerte de el tío de Monet, tomó las riendas del negocio, trasladando a la familia en varias ocasiones.

te puede interesar:

Claude Monet 2Pero Monet necesitaba ir a París, y para ello solicitó una beca que fue rechazada, y con sus propios recursos fue hasta París. Pero una vez allí, decidió cambiar el destino a la escuela suiza, famosa por tener una visión más futurista del arte, entró en una fuerte discusión con el padre por no elegir la academia École des Beaux-arts, que era la que en ese momento regía los cánones artísticos del país y de medio mundo.

Pero su paso por la escuela suiza le vino muy bien para optimizar y mejorar su estilo, allí también estudió las figuras y compartió impresiones con otros pintores de la época, los cuales ya estaban exhibiendo un arte diferente al de París y que a Monet le gustaba mucho.

En 1861 le llamaron para el servicio militar, del cual pudo librarse si pagabas una gran suma de dinero, que la familia estaba dispuesta a pagar, si a cambio regresaba a El Havre y se encargaba del negocio familiar, opción que descartó y se fue al frente de caballería de Argelia, donde duró bastante poco, ya que al año ya estaba devuelta por culpa de una enfermedad.

Una vez recuperado, y liberado del servicio militar por los 3 mil francos que pagó su tía para que no tuviera que volver, regreso con más fuerza a la pintura. Comenzó una nueva etapa en la que visitó varios maestros, hasta llegar al taller de Charles Gleyre, en el que coincidiría con otros pintores como Pierre-Auguste Renoir o Frédéric Bazille, su gran amigo que le ayudaría en bastantes momentos complicados de su vida, sobretodo monetarios.

Su gusto por el paisajismo se fue haciendo notar a medida que emprendía más y más viajes por distintas zonas de Europa para retratar los mejores paisajes. Junto a su amigo Bazille se fueron a Normandía, Barbizon, y otros lugares como estanques, valles o ríos, eran escenarios perfectos para Monet.

En 1865 montó su propio taller en París junto a su amigo Bazille, desde allí comenzaron a producir obras para exponerlas en las diferentes galerías y reuniones que se iban celebrando por la ciudad para conseguir ese apoyo financiero que tanta falta le hacía.

Anuncios publicitarios

Las obras tenían una buena acogida, pero no la necesaria para pagar grandes sumas de dinero por ellas, aunque seguía exponiendo en grandes galerías y recibiendo grandes encargos. Uno de ellos es el cuadro que le mandaron pintar para la exhibición del salón de 1866 llamada El desayuno, una monumental obra que no consiguió terminar a tiempo y que sustituyó por Camille con vestido verde, cuya modelo sería su mujer años más tarde.

Pero no logró obtener el apoyo económico necesario y se vio en serios problemas financieros durante un tiempo, hasta el punto de fingir una ruptura sentimental para conseguir dinero para el hijo que iba a nacer.

Los siguientes años hasta el 1870 de su estancia en París, son de mal en peor, sus obras son rechazadas de las exposiciones por no estar en la misma sintonía que el resto de las obras, y es que, su faceta de pintor impresionista había comenzado a mostrarse ante la sorpresa del gran público.

Claude Monet 3Sus obras comenzaron a variar, y mostrarse diferentes, algo que la sociedad parisina de aquella época, ni los críticos aceptaban, por lo que su economía se fue mermando cada vez más hasta que llegó a Londres, donde fue conociendo a diferentes personas que volvieron a introducirle en el mercado del arte.

Muerto su amigo Bazille, y una vez acabada la guerra, tocaba volver a empezar en Francia, aunque esta vez, el dinero si le acompañaría, gracias a una pequeña herencia de la muerte del padre de Monet y la dote de su mujer, logra establecerse en una pequeña villa donde monta un nuevo taller y comienza a trabajar como pintor paisajista con buenos resultados.

El impresionismo estaba ya instaurado en mucho de los pintores que había en la época, pero no se podía enseñar de la misma forma que el arte contemporáneo, por lo que junto a unos amigos decidió formar un grupo para exhibir por su cuenta los cuadros, lo que no llego a tener mucho éxito y se deshizo la sociedad, pero ya estaba plantada la semilla que más tarde crecería.

En 1878 nace el segundo hijo de Monet y deciden irse a otra casa, junto a Alice Hoschedé y sus 6 hijos, cuyo marido estaba declarado en bancarrota. Toda la familia se instala en Vétheuil, donde al año moriría la mujer de Monet de un aborto provocado.

Claude Monet 4Durante la siguiente época, la buena situación económica de la que disponía le dejaba poder viajar para seguir pintando por el mundo, así llegó de la costa azul a Londres de nuevo, y un sinfín de sitios que quedaron retratados en sus cuadros, los cuales se vendían a un buen ritmo.

También fue formando su pequeño oasis en su casa, con un jardín cada vez más grande, fue comprando y adaptándolo para su gusto, un jardín que ha quedado inmortalizado en sus numerosos lienzos y que despertó la curiosidad de un sinfín de personalidades.

Sus últimos años de vida los pasa entre la depresión de ir quedándose ciego debido a las cataratas, y la alegría de una nueva boda. Sus hijos fueron casándose a lo largo del tiempo, y se sintió solo con la muerte de su mujer.

Aunque volvió a recuperar la vista y con ello volvió a pintar sus últimos paisajes, no volvió con el mismo vigor y espíritu ya que la depresión lo atenazaba, y pocos años después murió en su cama de Giverny en 1926.

 

Anuncios publicitarios
Anuncios publicitarios

¿Aún no está suscrito al blog?

Suscríbase a nuestro feed y recibe las publicaciones en tu email gratis: