Vicent Van Gogh, pintor autodidacta

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Van Gogh – Del arte al delirio

Vicent Van Gogh (1853- 1890). Nacido en Zundert, Van Gogh vivió una vida corta pero intensa, dejó un gran número de obras a sus espaldas, de distintos géneros y estilos, debido a su evolución tanto personal como profesional, dando diferentes muestras de Van Gogh según fue creciendo.

Joven con carácter, pronto dejó los estudios y se dedicó al sector del arte. Empezando desde una galería de arte, comenzó sus primeros acercamientos, pero le interesaba más el tema monetario que el artístico, por lo que consiguió un puesto fijo muy joven.

Su familia le incitó para que comenzara con la pintura, ya que siempre había realizado buenos dibujos, y con su trabajo podía tener un buen comienzo en el sector. Un paso por Londres por traslado de trabajo le hizo comprender una nueva realidad, también conoció su primer amor y sufrió su primer rechazo.

Su vida comenzó a cambiar cuando le despidieron de la galería en 1876, donde volvió a Inglaterra, allí comenzó a crecer su acercamiento con la religión, lo que le llevó a los dos años a marchar a Ámsterdam para estudiar Teología.

Allí no consiguió ingresar en la facultad pero si le mandaron de misionero a las minas de Bélgica, un lugar muy duro, donde pasó verdaderas penurias por la falta de ingresos y de un lugar digno para dormir. Poco a poco le empezó a pasar factura profundizando sus ideas religiosas y comenzando a ser temido entre la población.

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Vicent Van Gogh2Después de las numerosas cartas que le envió su hermano pequeño Theo, el cual jamás se separaría de su lado durante toda su vida, proporcionándole ayuda económica prácticamente cada mes, consigue que vuelva y que comience a trabajar en la pintura.

En 1880 se puede decir que es cuando comienza la etapa de pintor de Van Gogh, una vez inscrito en la Academia de Bellas Artes de Bruselas, Van Gogh comenzó aprender y a mejorar su estilo pero siempre enclavado en una gama cromática muy oscura, lo que le definirá en toda su etapa inicial.

Sus primeros cuadros reflejan claramente la angustia que sentía el pintor por dentro. En unos tonos muy apagados y unos rasgos bien definidos, Van Gogh pinta la realidad que vive día a día, lo que puede ver y sentir las personas, bajo su óptica pesimista.

La vida de Van Gogh siempre ha tenido un revuelo sentimental muy importante, el amor no correspondido es una lacra que le perseguirá el resto de su vida, buscando la identidad del ser formando una familia, llegó a recoger a una prostituta embaraza y su hija durante un año, pero tampoco le acompañó nunca el dinero.

En toda su vida, Van Gogh consiguió vender un cuadro, y fue en sus últimos años de vida, durante todo ese tiempo, nunca consiguió entrar en los círculos de arte más selectos debido a su estilo, no era impresionista, no era lo que se quería en la época y por lo tanto, como bien le indicó su hermano en diversas ocasiones, tenía que cambiar de estilo para poder llegar al público, pero eso aún no sucedería.

Después de vivir en varios lugares de Europa, volvió con su familia a Nuenen, por consejo familiar, decidió volver donde le adecuaron un taller para que pudiera seguir pintando y evolucionando.

Allí recibió las visitas de numerosos amigos con los que fue aprendiendo y mejorando sus pinturas. Durante esta vuelta al hogar decidió pintar sobre los oficios que practicaban las personas del lugar, El tejedor en el telar, es uno de sus mejores ejemplos, donde se puede observar unas cuidada pintura en la que busca honrar tanto al oficio como al trabajador, en un claro contrapunto con las grandes multinacionales que ya comenzaban a imperar en la zona.

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Su desencanto con los circuitos del arte le llevó a tener varias discusiones con su hermano, que si había seguido trabajando en la misma galería en la que trabaja él. Nunca quiso pintar para gustar a la gente sino para que le gustara a él mismo, por lo que nunca siguió los consejos de seguir los cánones establecidos.

Vicent Van Gogh1Una de las litografías que más éxito tuvo fue la del cuadro que pintó de Los comedores de patatas, pintada en 1885, con unas tonalidades muy apagadas pero de increíble realización cuidando los detalles como nunca había hecho en otros cuadros, representa una escena típica de la zona, pero la cual fue criticada con cierta dureza por varios amigos suyos, lo cual le llevó a una depresión con la que había lidiado en muchas ocasiones en su vida.

Este fue uno de sus últimos cuadros con tonalidades tan apagadas, ya que pocos años después, después de sufrir una grave enfermedad y pasar por Amberes, termina en París viviendo con su hermano.

Allí descubre algo que le cambiaría la vida, y con ello su estilo por completo. Visitando diferentes galerías da con las pinturas de Rubens, sus coloridos paisajes le inspiraron junto a los cuadros impresionistas del momento, que era necesario dar más color a sus cuadros.

Lo necesitaba para poder seguir expresando, para poder seguir creando, lo que dio, a que comenzara con una de sus pasiones, la copia de cuadros de otros artistas dando un sentido particular, y el arte japonés fue su referente para esta época.

Durante varios años se inspiró en numerosos cuadros de estilo japonés, a los cuales, en muchos casos, invertía los colores, de oscuros a claros, dotándolo de nuevo sentido y originalidad al cuadro.

Su marcha a la Arlés en 1888, le hizo cambiar los cuadros por el propio paisaje del lugar, también buscaba modelos locales para pintar, lo cual le llevó a realizar el cuadro de El campesino entre otros.

Van Gogh durante toda su vida ha ido teniendo distintos problemas mentales, y en sus últimos años esto se fue aumentando de forma exponencial. Tenía crisis en las que tenía manía persecutoria y brotes nerviosos, por los cuales fue internado en un hospital varias veces.

Vicent Van GoghDurante esta estancia se dio el famoso caso de la perdida de parte de la oreja, según la versión oficial, fue automutilación, pero se sospecha que su amigo Gauguin ha tenido bastante que ver en eso, ya que era un experto en esgrima y habían tenido una fuerte discusión, sea como fuere, uno abandonó el lugar al día siguiente, y otro pintó varios cuadros con su venda en la oreja y con una actitud tranquila y sosegada.

Pero varios ataques de locura hicieron que terminara entrando voluntariamente en una institución mental donde pasó casi el final de su vida, que salió para visitar a su hermano e irse a vivir a un piso tutelado por un amigo médico donde murió.

Durante su etapa en el internado su obra no se paró, ni mucho menos, ya que tenía habilitada una habitación para usarla de taller. Allí desarrolló su ultimo estilo y rasgo más reconocible, las formas circulares, como remolinos, muy claras en cuadros como Campo de trigo con cuervos o La noche estrellada.

Pero también combinaba con un estilo más clásico, El viñedo rojo, el único cuadro que se vendió en vida de él en enero de 1890. Su obra en este periodo se eleva a casi 500 cuadros y 200 dibujos, ya que cuando no podía pasear se ponía a pintar, muchos de esos cuadros son láminas enviadas por su hermano para que tuviera que pintar.

La muerte le llegó de forma accidental según muchos o provocada según otros, sea como fuere, dando un paseo Van Gogh recibió un tiro o se lo dio el mismo, y a los dos días murió en su cama desangrado. Una vida dura con un final duro, pero una vida llena que dio una gran obra que ha dejado para la posteridad la mente de un gran pintor del postimpresionismo.

 

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